26 de enero de 2010

Todos.


Todos. ¿Qué significa todos? El diccionario lo define como lo que se considera entero o en conjunto. Todos. Vaya palabra, ¿Verdad? Todos eres tú y tú. Ah, y tú también. Todos somos todos. Nadie se queda a salvo, nadie queda fuera. Es algo que engloba a todo el planeta. Nos gusta generalizar, nos gusta sacar esa palabreja al descubierto. Nos gusta como suena. Todos. Todos. Todos. Todos nos hemos caído alguna vez cuando nadie nos ha visto y hemos vuelto la cabeza para ver si realmente no había nadie alrededor. Todos hemos hecho alguna vez el ridículo con un gran público para recordarlo por los siglos de los siglos. Todos tenemos una espantosa foto de bebés en la que parecemos gilipollas. Todos nos ponemos melancólicos cuando observamos las estrellas. Todos sonreímos la mañana de Navidad cuando vemos un regalo que jamás esperábamos. Todos cuando estudiamos intentamos no subrayar la gran mayoría, pero siempre acabamos haciéndolo. Todos nos emocionamos en las películas cuando chico encuentra a chica y son felices para siempre, aunque no todos lo demostramos abiertamente. Todos somos perfectos al menos una noche al año. Todos estamos tristes más de una noche al año. Todos pensamos que la lotería nunca toca, pero aún así, los más esperanzados, la compran. Todos sabemos que consecuencias traerá tomarse seis chupitos de tequila de golpe, pero lo hacemos igual. Todos tenemos la típica foto durmiendo con la boca abierta hecha por el amigo capullo al que odias a muerte. Todos tenemos a alguien que siempre está ahí para nosotros.
Y así miles de cosas más. Todos, todos y todos. ¿Qué quienes somos todos? Ah, es muy fácil. Somos tú, tú y tú.

¡Ah! Se me olvidaba.

También tú.