30 de enero de 2010

¿Quién lo dijo?

¿Quién se atrevió a decirlo? Al desvergonzado que dijo que jamás deberíamos seguir luchando. Al que dijo que sólo existe el amor no correspondido. Al que dijo que levantarse después de una caída grave, no vale la pena. Al que dijo que tener esperanzas no sirve de nada a nadie. Al que dijo que dormir es mucho mejor que soñar. Al que dijo que no existen las segundas oportunidades. Al que dijo que sonreír no valía para nada. Al que dijo que el amor es el primer desastre de la humanidad. Al que dijo que las heridas no cicatrizan jamás con el tiempo. Al que dijo que una decisión a tiempo, realmente, nunca salva vidas. Al que dijo que los amigos son una imaginación provocada por el interés de las personas. Al que dijo que la familia no siempre te apoya en los peores momentos. Al que dijo que nunca más lo podríamos intentar. Al que dijo que nada merecía para seguir viviendo. ¿Quién se atrevió a expresarlo? ¿Quién pudo manifestarlo, exponerlo, enunciarlo, asegurarlo, sostenerlo, aseverarlo, afirmarlo ante cualquier ser humano? ¿Quién coño lo dijo? ¿Quién se atrevió a traer la negatividad a este mundo? 
  
Es sencilla la respuesta. Aquel al que no ayudaron, al que no lo consiguió, al que no pudo alcanzar la meta, al que su amor de la infancia rechazó, al que no pudo salvar su propia vida.

Ellos no pudieron. Pero, ¿y tú?

Tú si puedes.
 

1 comentario:

B. dijo...

Lo que escribes da paz y, sobre todo, fuerzas para continuar adelante.

Te quiero, Alba.