31 de enero de 2010

Pintalabios rojo.


Le miró a través del espejo una vez más. Estaba apoyado en la pared con la vista clavada en el mármol. La esperaba a ella, y por la expresión de su cara, no tenía prisa alguna.
  
Se concentró en ella por unos segundos. Se retocó los labios con un rojo intenso que los acentuaba, intentando no parecer ansiosa por romper aquel ingrato silencio.
 
Se dio la vuelta. La estaba mirando. Bajó los ojos mientras arrastraba las palabras.

  
- No sabes lo que quieres.
- ¿Ah, no?

  
Parecía seguro y eso hizo que los nervios se apoderaran de ella durante una milésima de segundo. Negó con la cabeza clavando su mirada en la de él.
  
- Pues te equivocas. Sé lo que quiero y lo tengo delante. - Ella sintió que perdía el habla por momentos-. No me asusta lo que pueda pensar nadie. Incluso no me asustan las dudas que tengas tú. Dices que no sé lo que quiero, pero querer es un verbo demasiado correcto y no tiene nada que ver conmigo. Yo anhelo besarte, tocarte, sentir el frío de tus pies y el calor de tus manos. Que el mundo se congelara para que solo se pudiera escuchar el sonido de tu respiración. O hacer el amor contigo por cada rincón de la tierra y cada vez que pasara por cualquier lugar en cualquier momento, sentirte conmigo aunque no lo estés. No me culpes de justamente tus errores. Yo sí lo tengo claro.
  
El silencio invadió la estancia y por un momento sólo se escuchó como el pequeño pintalabios rojo del número 3, caía de la encimera.
 

2 comentarios:

Kisa y Bambú dijo...

Hola Alba :)
No se como encontre este blog, pero la verdad es que me gusta mucho. Me gusta muchisimo como escribes las cosas, cada frase tiene un bonito significado que te llega ^^

Y me gusta muchisimo tu 10ª razon por la que te distingues de los demas, me hizo gracia.


Espero que sigas con este blog, que sigas a un milimetro del amanecer :D

Kisa.

B. dijo...

Escribes de vicio, lo que escribes suena muy musical y muy bonito: como tú.

(L)